Productos de limpieza
Etiquetado, mezclas peligrosas, guantes y ventilación al usar lejía, amoniaco o desinfectantes.
Obligación nueva y poco conocida
Desde el Real Decreto 893/2024, quien emplea a una persona en su casa debe revisar los riesgos del sitio donde trabaja y adoptar medidas. No hace falta contratar a nadie: se resuelve respondiendo unas preguntas y anotando qué se va a mejorar.
RD 893/2024
Norma que extiende la prevención de riesgos laborales al empleo del hogar.
Sin técnico
La hace el propio hogar con preguntas sencillas, sin visitas externas.
10 minutos
Lo que tardas respondiendo el cuestionario guiado de la web.
Etiquetado, mezclas peligrosas, guantes y ventilación al usar lejía, amoniaco o desinfectantes.
Limpiar cristales, cambiar bombillas o alcanzar armarios altos con apoyos estables y sin subirse a sillas.
Mover colchones, cestas de ropa, compra o ayudar a una persona: reparto de peso y ayudas técnicas.
Estado de enchufes, cables, plancha, horno y aspirador, y qué aparatos no debe manipular.
Suelos mojados, alfombras sueltas, iluminación y orden en zonas de paso.
Teléfonos de urgencia, botiquín, cómo avisar y qué hacer para dar el parte por accidente de trabajo.
Responde al cuestionario por zonas: limpieza, alturas, cargas, electricidad y accidentes.
Para cada riesgo, anota la medida concreta que vas a aplicar y quién se encarga.
Comparte el resultado con la persona empleada y firmad los dos como constancia.
Repásala si cambian las tareas o la casa, y al menos una vez al año.
Con una cuenta gratuita, la web te guía con 20 preguntas y genera un documento imprimible con las medidas y las firmas.
Establece que el hogar que emplea a una persona debe velar por su seguridad y salud y evaluar los riesgos del lugar donde trabaja: instalaciones, productos de limpieza, escaleras y alturas, cargas, electricidad y equipos. De la evaluación salen medidas concretas y hay que informar a la persona empleada.
No en el caso general. La norma está pensada para que el propio hogar pueda hacer la evaluación de forma sencilla, apoyándose en herramientas y guías públicas, entre ellas la del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Si la situación es compleja, se puede pedir apoyo especializado.
Los puntos habituales: productos de limpieza y su etiquetado y ventilación, uso de escaleras o taburetes y trabajos en altura, posturas y cargas al mover ropa, muebles o personas, riesgo eléctrico y estado de enchufes y aparatos, resbalones y caídas, y qué hacer en caso de accidente.
La intimidad del domicilio se respeta. La evaluación la hace el propio hogar sobre las zonas donde se presta el trabajo, sin que nadie externo tenga que entrar. Lo que debe quedar es el resultado y las medidas adoptadas.
Conviene dejarla por escrito, con las medidas y la fecha, y que las dos partes la firmen como constancia de que se ha informado. Se repasa cuando cambian las tareas, la casa o los equipos y, como buena práctica, al menos una vez al año.
Es un incumplimiento en materia de prevención de riesgos laborales y, si ocurre un accidente, deja al hogar en una posición mucho peor. Hacerla es rápido y además reduce accidentes reales, que son la causa más frecuente de bajas en este trabajo.
Consulta también el registro de horas, la nómina mensual y la guía de obligaciones.
Contrato, alta, horas, nómina y riesgos del hogar en un solo sitio y sin coste.
Empezar el contratoEs una obligación nueva que casi nadie conoce. Pasa el enlace.